Día de lxs Trabajadorxs de Prensa: a 45 años del secuestro y desaparición de Rodolfo Walsh

 

Como cada 25 de marzo, se conmemora el Día de lxs Trabajadorxs de Prensa en la República Argentina, tras establecerse en 1944 el Estatuto del Periodista Profesional bajo el gobierno de Juan Domingo Perón. Esa norma se convertiría en la ley 12.908, sancionada y promulgada en diciembre de 1946, con plena vigencia en la actualidad.

Hasta entonces, el trabajo de periodista solía cobrarse por día trabajado, y el o la trabajadora no contaba con vacaciones, feriados pagos, ni días de descanso.

Esta fecha coincide con el asesinato del escritor, periodista y militante Rodolfo Walsh. Durante la última dictadura cívica, eclesiástica y militar, Walsh fue secuestrado y desaparecido tras la difusión de la “Carta abierta a la Junta Militar”, denunciando y anticipando las atrocidades que ocurrían en ese período oscuro de la historia argentina.

Rodolfo Walsh fue un narrador y periodista argentino, referente del género policíaco literario. Además de ser periodista, era un militante por la justicia social. Nació en 1927 en la ciudad rionegrina de Choele-Choel. Después de editar varias novelas con mucho éxito, comenzó a adquirir un compromiso con la realidad argentina.

Fue corrector de pruebas y traductor, y publicó cuentos policiales como “Variaciones en rojo” (Premio Municipal de Literatura) y preparó las antologías “Cuentos policiales argentinos” (1953), la primera recopilación de autores nacionales del género, y “Antología del cuento extraño” (1954).

Walsh fue creador también de las obras de investigación periodística: “Operación Masacre” (1957), “Quién mató a Rosendo” (1969) y”El caso Satanowsky” (1973). Fue uno de los fundadores de la agencia cubana de noticias Prensa Latina. Además escribió los cuentos de “Los oficios terrestres” (1965) y “Un kilo de oro” (1967) y las obras de teatro “La granada” y “La batalla” (ambas de 1965).

Luego del Golpe de 1976, Walsh creó la Agencia de Noticias Clandestina (Ancla), cuyas gacetillas estaban encabezadas por estas palabras: “Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información”.

Fue un intelectual comprometido con su tiempo, quizás porque a poco de andar se cansó de cargar con las contradicciones de su época. Descubrió al “fusilado que vivía” y de ahí a su compromiso con la militancia, hubo apenas un instante. Una pluma que solo fue capaz de construir la Argentina de entonces. Dejó lo mejor que tenía: su mirada crítica de la realidad, su capacidad para indagar la historia, su calidad como narrador de realidades populares o su intachable compromiso como periodista de investigación.

A un año de la Dictadura hizo pública la «Carta abierta a la Junta Militar». En 1977 fue secuestrado, asesinado y posteriormente desaparecido.

 

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